domingo, 20 de agosto de 2017

LA VOZ QUE LLORA







Contra silencio.                               
Del llanto del inicio
nace la vida.



LA AURORA
Pobre luz.
Dignidad a veces
brillante,
en el auge del agua
de los excesos.
Frente a la barraca una flor,
frente a la flor,
un nombre debutante
en el llanto de la música.


Una antorcha
en la herida
cuando oscurece.
Tiene hambre el odio:
Ansía una batalla
en cada hombre.




BIOGRAFÍA AUTORIZADA
En el azar de la penumbra
pasajeros.
Para ver el mundo
un asiento;
un pasillo
que conduce a una ventana
de ciudades marineras.
Se acerca la tierra.
La vida fue
lo que pasó entretanto.



En los altos
donde el cielo se corona de piedras
al atardecer.
En carne viva el color,
y en la piel la lluvia
que nos cruza el firmamento.


EXTRAORDINARIA
Nos regalan
una playa impermeable.
Una doble ración
de pienso y bondad
que se guarda en el silo de los grandes almacenes.
Sin paraguas en vísperas del diluvio.


EL DAÑO GRATUITO
En el enjambre
de los cómplices,
hay un zumbido violento
de cicatrices
que anidaron
en el ángulo perverso de los días.
De fango están llenas las ciénagas.
La risa mercenaria alimenta a la maldad.



Se quedó dormida la Tierra
cuando el viento de su hijo
abrió la puerta a deshoras.
Ya son brisa de otros aires los desvelos.



DESPERTARES
En esta claridad cinco estrellas las calles se desnudan a la belleza y el espacio se humaniza con el éxodo. Ya se fueron los veraneantes de agosto. Debió ser de madrugada cuando el fuego es luz de firmamento y el asfalto caravana de luces. Es su viento quien les lleva. Se acercan al mar las sílabas de sus nombres.






PRIMERAS ADUANAS
Cuelgan de la noche luces de Estambul.
Estación de oriente,
cordel de guardarraíles
para suicidas sin convicción.




EN LA OLIMPIADA DE LAS VANIDADES
veganos y taurinos.
Descreídos
y creyentes,

tertulianos de mala fe.
Cabe en un poema el ruido
y sobra un verso.

El silencio prudente acaricia mi garganta.



NO TERMINA EL OLVIDO
en el vals de las estrellas confundidas.
Las locas verbenas,
los mares interiores
del ahogo.

En los labios
un sello de metralla

de plata ausente.
Lorca sin cuerpo en la Luna.

DÍA DE AUTOS
No te empeñes en domesticar sombras.
La oscuridad siempre ataca salvaje.




ESTACIÓN INSOMNE
Sobre el tragaluz de la niebla,
quedan cuerpos de lluvia
acostumbrados al vuelo y al verano.

La juventud es un pájaro perdido
que regresa si le nombras.




PEQUEÑO POEMA AGNÓSTICO
Para evitar la quiebra de la fe,
unas nuevas escrituras;
una orientación más comercial
que dulcifique el trago a sus clientes.

Nuevos huéspedes donde alojar
la moneda de Caronte.





UNA CAMA DE HOTEL EN LAS AFUERAS

para los amantes.
El sueño cuerpo a cuerpo,
las horas clandestinas en el vértice
donde el tiempo
dobla su sentido fugaz.
Como dos extranjeros,
regresaban a sus nidos
fingiendo besos apasionados.




PREVISIONES METEOROLÓGICAS
Cuando
el amor se duerma,

el sol
fecundará
desiertos en la tierra.

Un jardín despierto para nosotros.


CUERPO Y PERFUME
antorcha encendida
en la ruta de los amantes.

Iremos despacio,
nos espera un futuro sin lujo

alejado de la baba de los indecentes.
Lava desnuda
que fulmina los nombres

de la oscuridad.


SÍNTOMAS
No tiene prisa la herida.
Se conoce en toda su extensión,

en todo su asco.
Sabe amoldarse a la felicidad
del sueño y del mareo.
Se vuelve pequeña entre la gente.

Mañana,
será inmensa sin tu piel.


















 




martes, 25 de julio de 2017

PALACIO DE LA DISTANCIA, y otros poemas



PALACIO DE LA DISTANCIA

Cada vez que una mosca corona un vaso,
una gotera flota en tu risa de ayer.
En la escena:
el agua, la piedra,
y la costumbre.
Las pisadas descalzas de los que acabamos huyendo.


ITINERARIOS

En la sana ebriedad
de la euforia y el fervor,
un nacimiento
cruza las líneas inéditas.
Para cada ser un nombre;
para cada hombre
un papel timbrado en el Registro.
Todos iguales.
Todos distintos
en la pureza de los números.


EN DEFENSA PROPIA

Por vía oral,
los besos que curan.
El amor es una cajita sin prospecto.





EL SOBRINO DEL RELOJERO

Hace un año de la ausencia,
de las horas
como agujas
que apuntaban
hacia el fin.
La eternidad es un reloj donde cabemos todos.
A, J.C.C


CUANDO BARCELÓ LLEGABA AL PUEBLO

Dicen que fumaba mucho, Barceló;
que llevaba el sombrero en el aire,
y en la mano del miedo la maleta de los trucos.
De un golpe de tos,
colgaba un pulmón en la axila del humo.
De un puñado de tierra,
le llovían larvas de oro para abrigar el peso
del frío en los bolsillos.
Cuando mi padre cuenta su magia,
en sus ojos brilla el milagro irracional de la alegría.


AÑORANZAS EXTREMAS

De seda.
Espuela que bate las alas
para no perder el nido.
Presa de otras penurias,
alimento en el silencio
de la escasez.
Llega la madre. La muerte retrocede.

AGUA CORRIENTE

Llama a llama,
hasta que ardan
los zapatos.
Caminar. Volver al sendero
con la sed del agua intacta,
aunque el caño se divise inalcanzable.
Del incendio del tiempo se sale descalzo.


OLVIDO

Se acostumbraron
al viento de
Levante
de los herederos;
al silencio ruidoso
de la cruz
cuando es
cruzada.
Sigue en pie
la casa del amor,
aunque muchos
no tengan sepultura.


LA CANCIÓN DE LOS BUENOS CAZADORES

En esta cacería,
el mayor trofeo es una conciencia
sin carga.



PONIENTE

Cuando pierdan los huesos su blancura,
andaremos despacio hacia la noche.
No te asustes si está oscuro.
El calcio de las estrellas sabrá como encendernos.


FIESTA

de disfraces.
Pelotón de fusilamiento
en las bayonetas de Goya.
Tu ibas vestida
de soldado
de Napoleón.
Yo era el hereje
que ardía
cuando besaste
a Torquemada.


PARASOLES

Hiedra confusa.
Cementerio de fechas,
y flores de calendario
más que mustias.
El eco de un beso
trepando por los labios del silencio.





martes, 11 de julio de 2017

EL VIAJE,


EL VIAJE
Parte primera.

En la íntima palabra. En la dignidad del mendigo aislarse
para olvidar los acontecimientos del mundo.
Volver al agua, dejarse cercar por otro alambre bajo el sol monástico de los nadadores.
Tenemos el don de amarnos, y la obligación de hacer del mundo un poema menos hueco.
No hay música en la partitura del estrépito. A la altura de los callados se respira mejor.





EL VIAJE
Parte segunda.





El roce de lo limpio
en los lápices de Septiembre.
El olor elegante del aire
más nuevo en las escuelas.
Los más pequeños,
se agarraban al verano  de sus madres
y subían llorando.