lunes, 23 de mayo de 2016

EN UN MAR DE MADERA

A veces recuerdo la noche y su fiebre.
Aquel dragón de tres cabezas
que enamoró a la reina del extrarradio
con la luz de la de la linde.

La clientela más fiel:
la oscuridad del escarabajo a puerta cerrada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario