miércoles, 29 de enero de 2014

FOTOGRAMA

El camino siempre está plagado de piedras;
algunas visibles en las que tropezar es evitable
y otras ocultas en las profundidades
donde las ratas tienen su trayectoria.

Nunca perseguimos la opulencia.
Erróneo camino que a Fredo le costó
aquella despedida con beso, mientras
la barca se alejaba para no volver.

Conoces la ciencia de la vida mejor que yo,
pero hoy, me gustaría invitarte
a recorrer la luz de Portugal como hacíamos en la infancia
en aquellas tardes de cine y esplendor.

La cortedad de la vida es un mundo,
si la comparamos con el breve instante de la muerte.

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