miércoles, 2 de octubre de 2013

TIEMPO INDELEBLE




No tengas miedo a la noche,
el día se hace fuerte al alba
cuando la luz evapora los sueños.

Transitamos por caminos diferentes.
Pasajeros en mundos paralelos
donde la esperanza, del recuerdo se apeó.

A veces, al salir del Metro,
me parece vislumbrarte entre la  multitud:
diva  misteriosa y eterna del desasosiego.




UN NAVEGANTE A LA DERIVA

Cada vez me cuesta más encajar en este espacio.
En el mundo que habito, el dolor se ha atrincherado
y las decepciones crecen salvajes en mi jardín:
barbecho de dolor sus frutos.
Despierto cada mañana a la hora de la Utopía,
resplandor de luz que doblega a las tinieblas,
y sólo te necesito a ti para salir adelante.
Aunque no nos conozcamos, respiramos el mismo oxigeno
que me hace sentirte cerca compartiendo la primavera.
Llegará el día en el que despojados de lo vano,
encontremos nuevo rumbo en la deriva.

No hay comentarios:

Publicar un comentario