jueves, 1 de enero de 2015

DAÑO INCONSCIENTE

Cerrada tristeza,
de una ausencia a cal y canto.

Fuselaje
oxidado sin vuelo,
viento que mece al poema.

Belleza polar:
¡permíteme ser tundra!

Hay un grillete y una llave
enjaulados en la locura.

Marginal
donde el fulgor se extingue.

Refugio del daño inconsciente.

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