viernes, 15 de noviembre de 2013

LODOS



Todos mis actos están marcados,
por la mecánica del tiempo
que encontré al ver la luz.

Todos los átomos de mi cuerpo,
forman una huella domesticada
sombra de melancolía y curiosidad.

Todos los días que me queden por vivir,
iré detrás de cometas inalcanzables,
sueños muertos a los que tú llamas quimeras.

Mientras el frío llega,
bailaremos la danza de los tránsfugas,
donde la soledad es armonía imperfecta de inmensos sepulcros.

2 comentarios:

  1. Me resulta muy bien el poema, amigo.

    Saludos

    http://eclipses-pichy.blogspot.com

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  2. Gracias amigo, te añado a mi lista de Blog. Un abrazo.

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