sábado, 30 de noviembre de 2013

ROSA DE LOS VIENTOS



Hay una cornisa inalcanzable
donde soplan los vientos comunes de los hombres.
Hoy el mar está embravecido
y son pocos los humanos que hacen pie.
¿Qué pasó con las leyes naturales?
Habrá que parar las turbulencias
y asfixiar esa coartada donde respira la crueldad.
Sígueme, tendrás mi mano en tu frente cuando haya fiebre.
Tejeremos una bandera del color de la locura,
para nunca regresar a galeras ni espejismos.
Aunque nadie escuche,
todavía se oye el rumor de la vida
por el cuerpo famélico del amor. 

2 comentarios:

  1. Estupendo poema, Nicolás, con un impactante final.
    Pasaba por aquí y me gusta lo que veo, así que me quedo.
    Un placer.
    Namasté.

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