miércoles, 23 de julio de 2014

CASA DE HUÉSPEDES

Habitaciones contiguas habitadas por náufragos
donde el tiempo se detuvo en un reloj de pared.

Chirria la madera en el silencio nocturno
y la carcoma es legión que avanza sin descanso
quebrantando el sueño y el idilio.

Me contaron que perdiste casa y trabajo
cuando la espiral del infortunio se acopló a tu médula de suelas rotas,
que malvives esperando el éxtasis de unas cartas
con las que ganar la partida y regresar de nuevo siendo anónimo transeúnte.

Recuerdo aquel tiempo donde la sabiduría
anidaba en tus contornos y como te escuchábamos atónitos,
sin parpadear, descubriendo el mundo a través de tus ventanas.

De toda aquella explosión,
hoy solo queda un frágil ser humano
que busca sin descanso la calma,
en la portentosa trampa de la soledad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada