domingo, 14 de diciembre de 2014

BARRO

Despunta el día.
Se desvanecen los sueños
como en un decorado de niebla
abrasado por el sol.

Tiene diciembre algo
de origen y destino.

Otro desorden
sobre un numero distinto,
al que apostar las esperanzas.

Puertas que se cierran,
traslados y caminos.

Cae una lluvia irreversible,
mientras modelo la anatomía
del cuerpo que me espera.

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